Origen

En los años 60, Don Anastasio Villarreal, propietario de los terrenos del Fraccionamiento Las Puentes, hizo la donación a los vecinos del terreno que ocupa actualmente la casa parroquial, el salón María Reina y el Templo de la Santa Cruz.

Al principio hubo algo de rechazo por parte de la Curia para aceptarlo al proponérselo los vecinos, sin embargo, la insistencia de los mismos los convenció de aceptar el proyecto.

Los primeros vecinos lograron la construcción de la Casa Parroquial y la Capilla de la Santa Cruz (actualmente salón María Reyna)

Con el tiempo, según fue creciendo el fraccionamiento -podemos decir que el 1er. Sector dividido por el arroyo Topo Chico-, se terminó de vender hacia el año 1967, se siguió la venta del 2do. Sector, esto ayudó a que, al llegar nueva comunidad, creciera el entusiasmo por construir el Templo.

Quienes asistían a los oficios y necesitaban algún Sacramento lo hacían en la Parroquia de la Sagrada Familia o visitaban la de San Nicolás Tolentino, en algunos casos se aprovechaba la cercanía con otros templos para cumplir con el precepto.