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Detalle
Domingo 31 de Mayo del 2009
El mes de mayo termina con una hermosa fiesta dedicada a nuestra madre Santísima: La Visitación, momento en que nuestra Hermosa María, sin tener en cuenta su edad y todas las dificultades que se presentarían en un viaje tan largo y peligroso en aquellos días, se lanza a anunciar a su prima santa Isabel que el Mesías es ya una realidad en nuestro mundo. Esta fiesta este año coincide con la fiesta de Pentecostés en la cual celebramos el nacimiento de la Iglesia misionera, pues vemos salir del cenáculo emocionado a todo el colegio apostólico y predicar la buena noticia del Evangelio de Jesucristo a la comunidad reunida en Jerusalén. Estas dos fiesta han de ser una fuerte inspiración para que nosotros también hagamos lo propio y nos decidamos a ser parte del equipo de trabajo de nuestro Señor. Si María, a pesar de sus limitaciones de edad y las dificultades del viaje y Pedro un pescador con poca instrucción fueron los grandes instrumentos para que el Evangelio llegará a nosotros, con cuanta más razón nosotros que hemos sido dotados de grandes dones por el Espíritu, debemos también animarnos a ser instrumentos del Evangelio en nuestras casas y en general en todos nuestros ambientes.
El Evangelio solo puede llegar a los demás por medio de aquellos que ya lo recibieron y se han decidido a comunicarlo a los demás. No dejemos morir a nuestro mundo; no hagamos estéril el sacrificio de Jesús por todas y tantas personas que aun no aceptan vivir conforme a la Verdad revelada por Cristo. No importa ni nuestra edad, ni nuestro estado, ni nuestros grados académicos, lo único que importa es querer… es amar a Jesús y a sus hermanos… lo importante es participar. No te quedes fuera.
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